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MI HIJO DE SEIS AÑOS SOLO HABLA SOBRE ASESINATOS Y MUERTE

MI HIJO DE SEIS AÑOS SOLO HABLA SOBRE ASESINATOS Y MUERTE
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Mi hijo de seis años habla sobre asesinatos ¿Qué deben hacer los padres?

Hay temas que a los padres se les escapan de las manos, y los estos afectan directamente a sus hijos pequeños, ya que ellos no entienden lo que los mismos tienen como contenido.

Para los niños la muerte es algo muy difícil de comprender, cuando un niño entre 4 y 8 años pierde a algún ser querido muy cercano como por ejemplo: uno de sus abuelos, un hermano, un amiguito o a uno de sus padres, hacerle entender que esa persona ya no estará nunca más es muy duro y difícil para él y el adulto que le dará la información.

Las pérdidas y el luto son algo que a todos los seres humanos marcan de una manera definitiva y dolorosa, y los niños no se escapan de esta situación ya que en algún momento de su vida tendrán que enfrentar ambas situaciones.

Si un niño de 6 años comienza a hablar de asesinatos es quizás porque en su entorno los adultos han tratado el tema, o porque en la televisión ha visto los noticieros o alguna película donde hay mucha violencia.

Los padres deben estar muy atentos a todo los que sus niños ven y escuchan, si el niño comienza a tener episodios de violencia sus papás deben preguntarle de donde está sacando la idea de comportarse de esa manera.

Qué hacer cuando un niño de 6 años habla sobre el asesinato

Los niños de 6 años de edad siempre quieren jugar, para ellos lo más importante es tener juguetes y jugar con sus amiguitos, cuando se les escucha hablar sobre temas de violencia, tales asesinatos, muertes y aunado a ello quieren jugar que son ladrones o policías que se disparan entre sí, existe ahí un problema.

Puede que el niño esté imitando algo que vio o escuchó, y los padres deben preguntarle haciendo énfasis en que esas palabras no las dice un niño y que los asesinatos son algo muy malo que causa mucho dolor en las personas.

Los niños de 6 años tienen una gran capacidad de escuchar a sus padres, si están bien educados son obedientes y siguen las indicaciones de sus maestros y familiares.

Es por esto que los padres deben evitar discusiones y situaciones violentas, ya que ellos son el ejemplo y modelo de sus niños.

En un hogar lleno de violencia, palabras soeces y gritos crecen niños violentos, irrespetuosos y gritones que todo lo solucionan de una manera violenta y equivocada.

Los niños necesitan amor, comprensión y respeto, los padres deben educarlos con ejemplos y manteniendo una comunicación efectiva y continua donde los hijos sientan confianza para contarles a sus padres sus inquietudes y dudas.

Discurso violento “normal”

Algunos padres expresan que en su hogar entre ellos alguna que otra vez se suscita el Discurso violento “normal”, cosa que no existe porque ninguna violencia es normal.

Los padres deben saber que si ellos tienen explosiones de carácter delante de sus hijos pequeños, estos crecerán con esto como un patrón normal de conducta y así se comportarán a lo largo de su vida con su pareja y con sus hijos.

La violencia ocasiona tragedias, dolor y mucha tristeza.

Para los niños la violencia no debe ser parte de sus vidas, cuando una persona tiene problemas en controlar su ira debe buscar ayuda psicológica, más si tiene hijos y una pareja quienes son las victimas de sus explosiones de carácter.

En el discurso violento normal el individuo puede controlarse ante las provocaciones, y en ciertas situaciones puede aparentar calma y sosegarse sin la necesidad de recurrir a la violencia física.

Estos individuos no necesitan con urgencia acudir a un especialista, pero si es aconsejable que busquen ayuda profesional para que su situación no empeore y así evitar problemas graves.

Discurso violento “anormal”: cuándo contactar a un profesional

Ser violento en ninguna persona es una reacción normal, y si el individuo presenta un discurso violento catalogado como anormal.

Porque pierde los estribos comienza a golpear y herir a la persona con quien discute, esa persona debe buscar ayuda profesional con urgencia.

En un encuentro violento se generan muchas situaciones donde más de uno puede resultar gravemente herido o perder la vida.

La mayoría de las personas violentas no se calman con solo palabras, su grado de racionamiento es escaso y a medida que hieren y lesionan se vuelven más violentos.

Toda persona tiene la capacidad de reconocer cuando necesita ayuda, si la persona asume que tiene un problema debido a su carácter, es mucho más fácil para ella recibir ayuda de un profesional. En estos casos de discurso anormal violento el individuo es Violento con los demás a veces sin ninguna provocación.

Incluso pueden llegar a ser Violento con los animales causándoles heridas y en casos extremos hasta los matan.

Estas personas tienen este comportamiento desde que son niños y como nadie les aplicó un correctivo crecieron siendo violentos y crueles con los animales, con los ancianos, con los niños y con todo ser indefenso e inofensivo.

La violencia es un elemento que puede llegar a que un individuo sea Violento consigo mismo, con el simple objetivo de sentir dolor y así sentirse pleno.

Estas personas sufren de un trastorno mental ya que son al contrario del resto de la humanidad.

Las personas que gritan y dicen improperios contra los demás, piensan que un discurso violento despertará en los demás miedo y que por esto se están haciendo respetar.

¿Qué causa el discurso violento?

Un discurso violento puede generar en algunas personas miedo a enfrentarse a quien está diciendo el discurso, pero en otras puede producir ira lo que puede tener consecuencias nefastas para ambos bandos.

La violencia genera violencia y casi siempre hay quienes pierden mucho.

En una disputa violenta no hay vencedores, el dolor y la tristeza que le causan a sus seres queridos forma parte de la pelea. Los individuos violentos casi siempre vienen de hogares donde la violencia se vivía día a día cuando eran niños, y se acostumbraron a tener este tipo de actitud ante las situaciones de la vida.

En todos los ámbitos de la sociedad moderna se ven episodios violentos a diario, la televisión está plagada de películas llenas de violencia que están al alcance de cualquier persona, sin importar su edad o su condición mental.

En los noticieros las imágenes de personas que han sido víctimas de otras personas con un grado de violencia muy elevado, son las noticias que se publican a diario.

No hace falta una excusa o motivo grave para que una persona violenta arremeta contra otra, sin medir las consecuencias de sus actos.

Cómo ayudar a los niños con problemas

Los padres que están observando en sus hijos conductas violentas, deben hablar con ellos y decirles las consecuencias que tendrán que enfrentar si le causan a otro niño o joven alguna lesión grave.

Son muchos los jóvenes que pierden su libertad por ser violentos y responder a ofensas verbales con golpes, cuchilladas o hasta disparos.

Los padres que ven que sus hijos no se controlan ante situaciones diarias y explotan respondiendo con violencia hacia ellos.

Sus hermanos, amiguitos y hasta sus padres y maestros, deben buscar ayuda profesional para evitar que estas situaciones sean un desencadenante de problemas donde el niño quede involucrado o herido.

Ningún adulto debe fomentar la violencia en los niños, cuando son pequeños y empujan a otro niño el padre debe hacerle entender que esa actitud está muy mal, los padres deben ser firmes pero no golpear al niño.

Los niños no aprenden a los golpes y no es un buen ejemplo ejercer autoridad mediante la fuerza física, la lección aquí seria hacerle comprender que quien causa dolor debe luego enfrentar las consecuencias de ese acto.

Los padres son los moldeadores de los niños, con cariño pero con firmeza deben aplicar los correctivos necesarios para que el niño entienda que la violencia no es necesaria y que en ningún momento debe ser parte de su vida.

Fortaleciendo la relación padre/madre-hijo/a

La comunicación es un elemento esencial para lograr fortalecer la relación entre padres e hijos.

Cuando los padres apartan a sus hijos y los dejan crecer solos sin su cariño y guía, ellos toman distintos caminos que no muchas veces son los adecuados.

Los niños a medida que crecen se apoyan en sus padres para disipar sus dudas y para conseguir ese modelo a seguir que tanto necesitan, para lograr ser adultos que se adaptarán a la sociedad donde les toca convivir.

El fortalecimiento de la relación padre-hijo se puede lograr compartiendo momentos juntos.

Los padres que acompañan a sus hijos a sus eventos deportivos, actos culturales escolares y a cualquier evento donde el chico tenga participación les hacen sentir que sus esfuerzos son importantes y que el cariño que sus padres les expresan es verdadero.

Todos los padres deben dedicar tiempo de calidad a sus hijos, para los chicos es esencial y fundamental sentir que son importantes para sus padres.

Que estos se interesan en su bienestar físico y mental así como en todos sus eventos.

El ritmo de vida de las personas en la sociedad moderna los obliga a dejar a los hijos solos en sus casas y a no tener suficiente tiempo para estrechar los lazos con ellos.

Los padres sustituyen su ausencia con dispositivos electrónicos, viajes a campamentos durante las vacaciones y fiestas con los amigos donde los hijos se sienten como objetos o como estorbos en la vida de sus padres.

Preguntas relacionadas

Es común en estos días observar en los hijos de padres muy ocupados; estados ansiosos y depresivos, algunos padres y maestros preocupados se preguntan:

¿Cómo lidiar con un niño deprimido?

Ya que este niño no expresa el motivo de su depresión y si lo hace sus padres no le prestan atención, por lo que el niño se aísla o se encierra en sí mismo.

Los niños deprimidos no tienen amigos porque su tristeza no los deja disfrutar de su edad, así como tampoco lo hace acercarse a otros niños.

Las causas de la depresión en niños son muchas, pero casi siempre la más relevante y significativa es la ausencia de los padres y su desamor.

Un niño deprimido es víctima de rechazo, falta de cariño y en algunos casos maltrato físico y sexual.

A medida que el niño crece lo hace con él la idea de suicidarse, las redes sociales, internet y el cyberbulling son elementos que favorecen esta idea.

Es espeluznante ver como la edad es más temprana en casos de suicidios en niños a nivel mundial, se han observado casos de niños suicidas entre los 8 y 10 años de edad.

El famoso bulling es un arma que usan muchos jóvenes y niños para incitar al suicidio.

Y si el niño o joven que es víctima de este método fatídico de acoso tiene problemas de autoestima, con sus padres y con sus maestros debido a sus deficientes calificaciones o conducta, logran que el mismo acabe de cualquier manera con su vida.

Es muy triste que esto suceda, pero la solución la tienen los padres en sus manos, implementando en el hogar actividades donde todos participen y se sientan parte de la familia.

Porque son los padres quienes deben ser los garantes de que sus hijos perciban amor, atención y disciplina para que puedan enfrentar todas las situaciones en la vida, sean adversas o favorables.

Otra pregunta que siempre se hacen los padres es:

¿Cómo puedo saber si mi hijo necesita ayuda profesional?

La respuesta está en los casos donde se observa una actitud distinta a lo que normalmente se debe ver en un niño o joven.

Cuando un padre siente que su hijo no actúa de una manera normal, lo más aconsejable es que lo haga evaluar por un profesional, en este caso por un psicólogo infantil o por el pediatra para que el mismo canalice al profesional a consultar.

Toda ayuda a tiempo es importante y disipar las dudas también lo es.

Preguntas frecuentes que nos hacemos con hijos de seis años de edad